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martes, 22 de noviembre de 2016

Sanación con terapia angélica

Los ángeles fueron creados como guías para nuestras vidas, ya que siempre estarán dispuestos a acudir a nuestro llamado. Estos seres de luz se acercan a nosotros y, a veces, los podemos sentir a través de caricias, de calor o del contacto espiritual.
Ellos nos ayudan trasmitiendo su energía sanadora y nos guían hacia la evolución del alma.
Este proceso consiste , desde un punto de vista individual, en que consigamos hacer nuestra tarea o misión en este mundo y eliminemos, así, de nuestro corazón, las emociones que nos dañan.
Sanando nuestra vida

Trasladando esa misión que todos tenemos a lo cotidiano, debemos tener en cuenta que nuestra vida se rige por emociones que, muchas veces, se nos escapan de las manos y que no podemos comprender. Celos, rabia, rencor, tristeza, culpa, vergüenza, apatía, miedo, inseguridad, son algunos de los sentimientos que, en diferentes contextos o ámbitos, pueden perjudicarnos a nosotros y a los demás.
Muchas veces, no vemos la salida, no somos capaces de buscar ayuda y nos insertamos en ese círculo de emociones perjudiciales. Con esta nota, les proponemos recurrir a la ayuda de los Seres de Luz para sanar el ser interior y empezar a trabajar para retomar el control de nuestras vidas.
Todos sabemos que la felicidad no es un estado permanente. La función de los ángeles es marcar el camino, orientarnos en la espesa selva del desencanto y la confusión que llenan nuestro mundo interior la mayor parte del tiempo, lo que repercute, a su vez, en nuestro entorno.
La sanación con ángeles es un contacto con la presencia y el amor absoluto, a través del cual podemos cortar los lazos emocionales negativos que impiden nuestra felicidad.
De esta manera, podemos liberar y sanar nuestro ser interior, aprovechando los errores como oportunidades de crecimiento y liberando nuestros miedos. Lograr una vida en paz y armonía, que es lo que todos los seres humanos nos debemos, es la función principal de los Seres de Luz.
Pedirles su ayuda, abrirles el corazón y permitirles que entren en él es señal de que estamos dispuestos a ser curados partiendo del espíritu, trasmitiéndolo a la mente y manifestándolo en el cuerpo físico.
Es a través de este conmovedor encuentro que ellos pueden ayudarnos, ofreciéndonos sus dones:
sabios consejos para ver claramente las oportunidades y tomar las decisiones más convenientes
hallar nuestra misión individual y desarrollarla
reanudar el contacto con Dios y restablecer el equilibrio del alma
abrir el corazón para comprender todo lo que nos sucede y comunicarnos con ellos
saber que no estamos solos frente a las dificultades porque ellos siempre nos acompañan
La curación paso a paso
La terapia comienza estableciendo el contacto con los Seres de Luz. Es necesario hablarles sin ofrecerles nada a cambio, ellos no necesitan falsas promesas, les alcanza con que creamos en ellos, sepamos recibir su consejo y dar las gracias por sus dones. La terapia con ángeles consiste en encontrar los bloqueos que uno tiene y poder, luego liberarlos. Los pasos son los siguientes:
I. Relajación
Es fundamental que, antes de empezar con la terapia estés absolutamente relajado/a.
Por eso, si conoces técnicas de meditación, sería adecuado que las practiques un rato antes, para limpiar los centros energéticos. El fin es liberar los bloqueos, miedos o angustias superficiales, ya que éstos no te permitirán ver claramente las pistas que los Seres de Luz te están presentando.
Con esta meditación sentirás la diferencia y estarás despejado para oír los mensajes que tu ángel de la guarda tiene para decirte. Sólo necesitas un lugar tranquilo, música suave y una posición corporal cómoda. Luego, respira profundamente tres veces. Inhala por la nariz hasta llenar los pulmones. Retiene unos segundos la respiración y, luego, deja salir el aire, soplando por la boca y contando hasta diez. Invoca al ángel e imagina una luz blanca de tranquilidad y protección. repite siete veces mas hasta sentirte verdaderamente relajado/a.
II. Comunicación
Si has logrado una buena relajación, se presenta el contacto con los ángeles. No se requiere una capacidad especial para lograrlo, todos los seres humanos pueden hacerlo, sólo se necesita tener profundas ganas de hacerlo. Si tus intenciones provienen del corazón, ellos se ocuparán de otorgarte las herramientas necesarias para tener una comunicación eficaz.
El contacto será un diálogo simple. Se paciente, porque, muchas veces, es difícil entender las señales de los Seres de Luz o Ángeles.
Lo que ellos te producirán es un bienestar inmediato, como si fuera una recarga de energía. También, puedes percibir alguna que otra sensación algo extraña, como una mayor apertura mental o sentir que caminas sobre algodones. No des mucha importancia a ninguno de estos hechos.
Concéntrate en entregarte a ese contacto y en recibir los mensajes (imágenes, sonidos, sueños, casualidades que te benefician, vitalidad, comprensión de sucesos o cuestiones que antes no lograbas entender, encuentros fortuitos con gente que te ayuda o te hace bien, etc.)
III. Consejos de luz
Es muy importante ser conscientes de que ellos no nos darán la solución al problema que nos aqueja, sino que operarán por contacto, contagiándonos su sutil energía casi sin que nos demos cuenta. Sea cual sea la forma de contacto, éste se manifestará en un encaminar nuestra vida hacia la luz y en un encuentro con esa verdad que estemos necesitando.
Como dijimos, la mayoría de la gente recibe imágenes mentales, ve señales en los sueños, tiene sensaciones diferentes y emociones extrañas. Parte del trabajo de la terapia es procesar esas imágenes y sensaciones que envían los ángeles e interpretarlas correctamente.
Ni los ángeles, ni los arcángeles te dirán lo que debes hacer, no dan soluciones mágicas. Lo que hacen es ponernos en sintonía con los sentimientos adecuados para poder tomar las mejores decisiones, para ver el camino que antes no veíamos. Algo así como ayudarnos casi sin que nos demos cuenta de ello, casi mágicamente.


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